Siempre me he preguntado por qué tenía que pagar licencias por “software” del que sólo uso una pequeña parte, y que están llenos de funciones, botones y menús que nunca utilizaré. Si tuviera que pagar la parte proporcional al uso que hago realmente, me hubiera ahorrado mucho dinero. Hasta que descubrí SaaS, del inglés Software as a Service o adaptado al castellano Pago por Uso.
Éste modelo de distribución permite no sólo pagar por lo que necesitas de una aplicación, sino que te permite realizar mucha menos inversión inicial (ya que es un servicio de pago mensual), lo que implica menos riesgo y nada de inversión en hardware adicional.
Y ahora vienen los beneficios o ventajas colaterales.
- Las mejoras, actualizaciones o nuevas funcionalidades son transparentes e inmediatas.
- Me olvido de dedicar esfuerzos al mantenimiento del “hardware” o invertir dinero en máquinas más potentes para las nuevas versiones del “software”.
- Seguridad. Tengo los datos en un servidor fuera de mi oficina y no tengo que responsabilizarme de las copias de seguridad.
- Movilidad. Puedo acceder a mi aplicación y datos desde cualquier lugar y a cualquier hora.
Y si hablamos de productividad, ahora no tengo que instalar parches y si reinstalo el sitema operativo de mi ordenador no tengo que volver a instalar la aplicación, tengo acceso inmediato tal y como estaba. Al no tener funcionalidades que no uso, dedico mucho menos tiempo al aprendizaje.
Bajo éste modelo está concebido y de éstas características se beneficia Kunguru.
necesidad de comprobar:)